La Transformación en Entornos Complejos

Un mundo en transformación unido a un entorno complejo hace que la incertidumbre inmovilice las ideas. En los entornos complejos “más no es mayor, más es diferente”. En la actual transformación tecnológica y social, esa cualidad marca las oportunidades.

Nuevo artículo realizado en colaboración con el proyecto Relathia, fundado por Elena Pisonero, el cual comparto también aquí, en mi proyecto personal “GestionComplejidad”. La transformación en entornos complejos!

Transformación

Cuando soplan vientos de cambio, unos construyen muros. Otros, construyen molinos.

(Proverbio chino)

En un anterior artículo hablamos de la evolución del universo, un sistema en constante transformación. Hablamos del futuro utópico, distópico y también de un término intermedio donde los cambios son continuos, imperceptibles a corto plazo, pero con resultados a largo plazo netamente positivos. Ese estado, de pequeños pero continuos cambios de mejora, es lo que Kevin Kelly acuñó como protopía.

También hablamos del proceso de cambio y transformación como un hecho consustancial al universo, la naturaleza, la sociedad y nuestras vidas.

Pues bien, hoy en día, estamos inmersos en una profunda transformación tecnológica, social y económica, cosa que, por otra parte, no nos debería sorprender porque como ya hemos visto, la transformación en inherente al universo. Entonces, ¿por qué este cambio en el que ahora estamos inmersos nos genera miedo y ansiedad?

Por una parte, la transformación del universo escapa a nuestra percepción, así como la de la Tierra por motivos naturales, que genera cambios significativos a la percepción humana. No el corto plazo sino a lo largo de varias generaciones. En general nuestra vida es tan corta que no percibimos los grandes cambios con los que va evolucionando la Tierra. No obstante, hoy en día, la transformación a la que asistimos es endógena del ser humano, la estamos generando nosotros, y sobre todo la estamos acelerando debido al uso de determinadas tecnologías.

En los albores de nuestra sociedad, los cambios inducidos en la misma, debidos a la introducción de una innovación tecnológica eran sutiles, pasaban generaciones en las que los seres humanos vivían de la misma manera.

En la actualidad, vivimos evoluciones que son exponenciales, nos hemos globalizado de manera que todo o casi todo está interconectado, con ello nuestra capacidad para modificar nuestro entorno, así como nuestro futuro es abrumadoramente grande.

Más no es mayor, más es diferente: El mundo hoy

Consecuentemente, y según progresa la humanidad, vivimos en un mundo cada vez más rico en elementos, más relacionado. Un mundo más interdependiente, cada vez con más estímulos cruzados que nos empiezan a poner en apuros a la hora de describirlo. Aquí nos encontramos con la complejidad del “entorno” que hemos creado.

Hagamos un inciso, como ejercicio nos podríamos plantear lo siguiente ¿Seríamos capaces de describir en toda su esencia una ciudad como Los Ángeles?, ¿cuánta información necesitamos exponer para poder describirla?, ¿cuál sería la diferencia respecto a una pequeña aldea del alto medievo?

Si nos basamos en nuestra educación cartesiana, filosofía que tantos éxitos nos ha dado, se me ocurre que podríamos empezar analizando una pequeña aldea, describir su morfología, sus funcionalidades, etc… hasta ese punto, los comportamientos son lineales, por ende, fáciles de describir y de determinar.

Una vez hecho un borrador inicial de análisis, empezaría a añadir unas casitas por aquí, unas calles o barrios por allá. Introducimos unos millones de seres humanos más, y quizás un aeropuerto al lado del mar. Así mismo, añadimos la tecnología de la que disponemos, internet, etc… Mi impresión es que la vorágine del nuevo “entorno” que estamos creando nos empieza a poner contra la pared a la hora de describirla.

Esto es así, porque, habitualmente a la hora de pensar y/o actuar, con nuestra mayoritaria visión cartesiana y lineal, para resolver un reto o un problema, lo que hacemos es lo siguiente: aislar, analizar, determinar y predecir sumando o restando.

Para los sistemas con un número pequeño de elementos, lo descrito ahora funciona, aunque para un número mayor de elementos, esto mismo deja de funcionar, no lo podemos describir. Es decir, ¿se nos complica?, o ¿mejor decimos que se nos ha vuelto más complejo?

Nuevo paradigma

En el momento actual son multitud los retos y los problemas nuevos derivados del cambio tecnológico, social y cultural en el que estamos inmersos. Ante el cúmulo de nuevos retos, la sociedad está reaccionando todavía con su antigua y metodológica interpretación del viejo mundo. Aún no hemos percibido que en muchos aspectos hemos entrado en un nuevo paradigma.

Para definir lo que se puede considerar como un nuevo paradigma me gustaría hacer referencia al título de un artículo publicado en 1972 en la revista Science por el premio nobel de Física Philips W. Anderson, “Más es diferente”, en el que se explica que en un sistema complejo aumentar la cantidad de elementos o interacciones no le hace mayor con respuestas lineales, le hace diferente, y probablemente con respuestas desconocidas.

En definitiva, ¿qué se pretende decir con esto?, en esta nueva realidad. Las consecuencias a nuestros actos ya no son lineales a los mismos, son exponenciales en parte, y en parte no se sabe cuáles serían esas consecuencias.

Nuevas oportunidades ante la evolución tecnológica.

Pues bien, volvamos a la transformación tecnológica y social y hagamos otro ejercicio, piensa en cómo será la “Red” dentro de dos décadas. Probablemente el primer impulso será pensar en una Red 2.0, es decir una Red mejor, pero dentro de dos décadas, la Red no será un Red mejor. Es decir, no será una televisión mejor con más canales. Dentro de dos décadas la Red será algo diferente y disruptivo con lo que hay ahora.

En un sentido estricto, Internet actualmente podría definirse como la suma de todas las cosas que se pueden encontrar en Google, todos los archivos a los que se llega mediante un hiperenlace. Pero, hoy en día una gran parte del mundo digital no se puede buscar con Google, es muy probable que, dentro de dos o tres décadas, sí que se puedan buscar, y en consecuencia conectar.

Los hilos de todos los hiperenlaces se irán expandiendo hasta conectar todos o casi todos lo bits, tanto de los servidores, como de los smartphones, incluso los del Internet de las Cosas, y las redes de sensores de las infraestructuras.

Todo ello nos introduce, no en una visión mejorada de nuestra economía y sociedad, sino en un cambio totalmente disruptivo.

Imaginemos un emprendedor allá por el año 1985 en el que Internet era una frontera de espacios abiertos. Era muy fácil ser el primero en cualquier cosa, muchas de las empresas más importantes en capitalización bursátil de hoy en día han nacido después de esa época.

Haz un algoritmo de búsqueda, monta una tienda online de libros, registra un dominio de una empresa analógica importante, monta una estructura para colgar vídeos de aficionados…

Hoy en día no se puede decir que las ideas estén agotadas. Vuelvo a recordar aquello de que con todos los nuevos enlaces que están por llegar, “más no es mayor, más es diferente”, con nuevos enfoques y nuevas posibilidades. Estamos otra vez ante una nueva ¡frontera de espacios abiertos…!

Futuro, empleabilidad, emprendimiento.

Una de las mayores incertidumbres, que generan una gran ansiedad a la sociedad es el futuro del trabajo. No está muy claro por dónde se dirimirá esta cuestión. Por una parte, debido al efecto de todas las nuevas tecnologías en el panorama actual del mercado laboral. Por otra en el desajuste existente entre el enfoque académico y la realidad profesional actual.  

… y no obstante, entramos en una época llena de posibilidades. Nunca jamás hemos tenido tanto acceso a tantas cosas y tan baratas, como bien expone Jeremy Riftkin en su libro “La sociedad del coste marginal cero”. Entramos en una sociedad de la abundancia, sobre todo de la información. En consecuencia, en un “lugar” rico en oportunidades. El mundo no se termina, evoluciona.

Una opinión muy personal, es que el fututo se decantará más por el emprendimiento que por la empleabilidad. La transformación es un horizonte abierto. Todos nos estamos transformando. Es la mejor época de la historia humana para empezar.

¡Estamos a tiempo…!

Reflexionando sobre el concepto de la Transformación en entornos complejoes os dejo. Os espero próximanente!

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Sobre LopdelPablo 35 artículos
Mi nombre es Pablo López, soy consultor e ingeniero aeronáutico, mi vida profesional está dedicada al estudio, análisis y síntesis del complejo sistema de gestión de tráfico aéreo. En la actualidad ejerzo como inspector de aviación civil, así como formador y experto técnico evaluador de proyectos de I+D+i. Paralelamente, dedico mi tiempo a la conexión del cuerpo conceptual relativo a la visión sistémica y los sistemas complejos, con la gestión de la complejidad y su aplicación a las necesidades actuales en los diferentes ámbitos socio-técnicos.